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El aliento de las llamas

Angela Banzas

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Genero literario: Novela de suspense

Sinopsis:

Madrid, 1889. Largas lenguas de fuego desdibujan la solidez arquitectónica del Gran Hotel Inglés. Entre la muchedumbre, el humo, los escombros y el caos, Elvira Pardo Losada detiene la camilla sobre la que los bomberos trasladan a uno de los heridos. Se trata de Leonardo, su gran amigo, cómplice de sus verdaderos impulsos por la escritura. La mujer se acerca asustada para escuchar lo que su amigo le intenta decir. Malherido, acierta a esbozar unas palabras y le encomienda la que puede ser su última voluntad. Contrariada y herida, víctima de una traición doble, decide viajar al pazo de Mariñán, en Galicia, para cumplir su promesa, encontrar a Jimena, y aprovechar la distancia para escribir. Sin embargo, una vez allí, el misterio no será solo dilucidar el paradero de la joven, sino que todos guardan secretos en un lugar donde la nada parece ser la única realidad palpable.

Con un estilo evocador, lleno de sutilezas y estímulos, Ángela Banzas nos ofrece en El aliento de las llamas una historia hipnótica con alma de clásico. Amor, traición, venganza, literatura y mujeres se entrelazan de manera magistral en un universo de tramas y enigmas que envuelve y atrapa. Una novela extraordinaria que profundiza en lo que sucede cuando las llamas alimentan nuestros impulsos y la única vía de redención es arder.

Comentario

Acabo de terminar "El aliento de las llamas" y sigo con el corazón a mil. Ángela Banzas se ha marcado un "thriller" histórico de esos que te atrapan por las solapas y no te sueltan. Lo mejor es cómo te mete en esa Galicia de principios del siglo XX, que se siente tan real que casi puedes oler el salitre y el humo. La trama de Elvira, buscando la verdad sobre su antepasada quemada por la Inquisición, es un rompecabezas de los buenos, bien hilado y sin hilos sueltos.

Me encanta que no es solo una intriga de "quién lo hizo", sino un homenaje brutal a las mujeres que la historia intentó borrar. El ritmo es ágil, de esos de "un capítulo más y me duermo" (mentira, acabas leyendo cinco), aunque a veces se pone un poco intensa con las descripciones. Quizá algún giro te lo hueles venir si eres muy fan del género, pero da igual porque la atmósfera es canela en rama. En resumen: es una novela con mucha garra, ideal para devorar en un fin de semana lluvioso con una manta cerca. ¡Superrecomendada!