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Amor fou

Marta Sanz

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Paginas: 200

Genero literario: Narrativa española

Sinopsis:

Este es el libro por el que Marta Sanz estuvo a punto de dejar de escribir. Una novela prácticamente inédita, una novela sin lectores, tal vez porque habla del gusano que corroe el corazón de la manzana en un mundo perfecto. En 2004, año en que fue escrita, Amor fou apuntaba hacia lo mucho que nos cuesta decir que el emperador va desnudo; lo hace también hoy, que la presentamos en versión corregida y actualizada. Casi todas las profecías de esta novela se han ido cumpliendo: aporofobia, gentrificación, banderas nacionales que ondean en el centro de las plazas, un patriotismo perturbado, el residuo franquista que oxida la convivencia, la brutalidad que se ejerce desde el poder, la okupación, los límites de la democracia y del Estado de derecho en el neoliberalismo, la justicia sin venda en los ojos, la manipulación pública a la que se someten ciertas vidas íntimas... La ponzoña es la metáfora que nutre una escritura de profundidad espeleológica.

Amor fou plantea preguntas en torno a nuestra educación sentimental y política. El amor empasta las voces, y la literatura se aparta de la suavidad deslizante de la seducción, para subrayar su violencia. La mirada del Marqués de Sade más educativo envenena las manzanas y el alimento de Los emperadores. Porque posiblemente Amor fou es un cuento de hadas salvaje, de esos que se censuran para no escandalizar a los niños, ni a los adultos que preferirían permanecer en una infancia eterna.

Comentario

Marta Sanz se mete en un jardín tremendo para hablarnos de esos amores que, más que mariposas en el estómago, parecen un bicho que te devora por dentro. La historia nos presenta a Raymond y Christian, una pareja que vive su idilio de una forma bastante asfixiante, rodeada de vecinos que meten las narices donde no deben. No esperes el típico cuento de hadas con perdices; aquí lo que hay es mucha obsesión, dependencia y ese toque de locura que te hace morderte las uñas.

Lo mejor es cómo escribe Marta: te habla de tú a tú, pero con una mala leche y una ironía que te dejan sentado. Se nota que quiere darnos un tirón de orejas sobre cómo idealizamos las relaciones tóxicas hoy en día. A ratos te ríes por no llorar, porque describe situaciones tan crudas que parecen sacadas de un cotilleo de escalera pero con mucha clase. Al final, te queda un cuerpo de jota extraño, pensando en si lo que llamamos amor es realmente cariño o solo ganas de poseer al otro. Es un libro cortito pero intenso, de esos que te ventilas en una tarde y te dejan dándole vueltas al coco un buen rato. Si buscas algo blandito, mejor pasa de largo, porque esto es canela fina pero de la que pica.